
Te convoco, amado mío,
a vestir este poema que
vive en mi pecho y
que habla de ti.
a vestir este poema que
vive en mi pecho y
que habla de ti.
Lo he llamado por tu nombre
y le he puesto alas,
escrito con la luz de verano
y con el fuego invisible
del amor.
y le he puesto alas,
escrito con la luz de verano
y con el fuego invisible
del amor.
Sus letras miran a la tarde,
balanceándose en el
umbral de tus manos,
confidentes de la flor secreta
de mi alma.
balanceándose en el
umbral de tus manos,
confidentes de la flor secreta
de mi alma.
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Hasta mañana, si Dios quiere.
Imagen de Irina Todorova. Gracias








