viernes, 9 de marzo de 2012

Volveré...

No voy a abandonar
el camino solitario
teñido bajo el sol,
arrancado de
los sueños                                           
que empapaste de
recuerdos,
de esperanzas
 y una flor.

Volveré
tras las aguas
cristalinas que
un día brotaron
de tus ojos,
y me bañaré
en ellas y no
preguntaré
cómo me guardaste
para siempre
entre tus blancas
manos de luna.

Dibujaré
las estelas que
pintó el viento
en tu boca,
vagabunda
en tu pecho,
cautiva de las
huellas
que dejaste
en la tierra abierta
al final del
horizonte.

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Hasta mañana, si Dios quiere.

Imagen de Miriana. Gracias

8 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Muy bonito y lleno de esperanza.

Besos.

José Del Moral dijo...

Un poema precioso, querida Angélica.Y esta figura me ha encantado:"tus blancas
manos de luna".
Un abrazo

Javier Herque dijo...

Suena esperanzador, suena como un regalo que se entrega sin pedir nada a cambio. Tu poema es una promesa que nunca arrastrará el abismo.

Beso.

angélica beatriz dijo...

Como la esperanza de amar un instante eterno...

Un beso, Torito querido.

angélica beatriz dijo...

Tan blancas como un beso en pleno sol...

Un beso, querido José.

angélica beatriz dijo...

Qué cosas más lindas dices, querido Javier... "...es una promesa que nunca arrastrará el abismo..."

Gracias.

Un beso.

fgiucich dijo...

Gracias por las indicaciones, porque no podía dejar de comentar que éste, es un bellísimo poema. Abrazos.

angélica beatriz dijo...

Muchas gracias, querido Fernando, por tus palabras, pero sobre todo, por tu visita.

Un beso.