
Amanece la añoranza enclavada en la fugaz visión
de lo que un día fue tu luz.
Y otra vez, como queriendo palpitar
en el tumulto de recuerdos,
te hace presa de los sueños que fingieron existir.
El canto del arroyo musita quedamente
un sentimiento fugitivo a pleno sol.
La vida pasa.
El amor permanece.
de lo que un día fue tu luz.
Y otra vez, como queriendo palpitar
en el tumulto de recuerdos,
te hace presa de los sueños que fingieron existir.
El canto del arroyo musita quedamente
un sentimiento fugitivo a pleno sol.
La vida pasa.
El amor permanece.
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Hasta mañana, si Dios quiere.
Imagen de Crina-Paula P. Gracias